Para mantener en buen estado su alfombra siga unos
sencillos pasos de mantenimiento.
Pase la aspiradora periódicamente, en especial
por las áreas de paso frecuente. El 80 por
ciento de la suciedad en una alfombra es seca y puede
quitarse con una aspiradora.
Utilize un buen aspirador con barra agitadora y
cepillo, y asegúrese de ajustarlos a la altura
correcta para el pelo de su alfombra.
Cambie la bolsa de la aspiradora periódicamente,
para aumentar la eficacia de la máquina.
Cada dos años, haga una limpieza profundidad
del tapiz. En cada caso, siga las instrucciones de
limpieza del fabricante. Para la limpieza en seco
o al vapor, puede llamar a un profesional o hacerla
usted mismo. Si decide llamar a profesionales, asegúrese
de que se trate de un servicio confiable y de que
hagan una inspección visual de su alfombra
antes de darle un presupuesto.
Las zonas de alta circulación requieren
una limpieza más frecuente, mancha por mancha
o con limpiador de vapor.
Si decide hacer el trabajo por
su cuenta y encargarse usted mismo de la limpieza
de su alfombra, no olvide seguri las instrucciones
de los productos de limpieza que utilize.